TATAMIKOS, Tu revista de Judo

C. Moral

CORTESÍA

Sé cortés e intenta que todos los que te rodean se sientan cómodos. De este modo,  las condiciones de práctica serán las más idóneas para que  mejoréis, además de crear un buen ambiente para que las horas de entrenamiento pasen volando. Tu comportamiento con los demás será también un indicativo de tus progresos personales y deportivos. así que dale tanta importancia a este tipo de conductas cuando practicas como a mejorar tus técnicas. Si aprendes a ser cortés en el tatami, lo serás también en las diferentes situaciones de tu vida cotidiana. Recuerda que el judo es una forma de vida.

Carlos Montero.

CORAJE

El coraje es una característica que define a los judocas, y se refiere a la fuerza de voluntad que tienen para llevar a cabo todo lo que se proponen. La práctica de este deporte es muy exigente y no siempre es de agradable que a uno le tiren o le sujeten sin que pueda escapar. A pesar de ello, los buenos judocas no cesan en su empeño y los impedimentos no son suficientes para abandonar el objetivo. Por ejemplo, cuando estamos cansados, sentados en el sofá, o jugando a un videojuego y no nos apetece salir de casa, los judocas seguimos acudiendo al entrenamiento con el fin de seguir aprendiendo y mejorando. De este modo, en la clase de judo somos capaces de forjar nuestro coraje, intentando solucionar los problemas que nos plantean nuestros adversarios, que a la vez son nuestros compañeros y amigos.

Aquellos que se rinden ante la dificultad, que encuentran cualquier excusa para no esforzarse en los entrenamientos, y que no persisten en sus objetivos… jamás serán buenos judocas, y sobre todo, jamás lograrán nada importante por ellos mismos en la vida. Todo lo que tiene valor requiere voluntad, esfuerzo, tesón: en definitiva CORAJE.

Así que ánimo, no te riendas nunca y lucha por mejorar tus técnicas de judo y no dejes que nada se oponga en tu camino. Seguro que tu profe te ayuda.

Sé judoca… ten coraje.

Carlos Montero.

HONOR

Todas las personas no entienden el honor de la misma forma. Los judocas, debido al origen oriental de nuestro deporte, tenemos un arraigado sentido de lo que significa el honor. Cada uno de nosotros tenemos unos valores personales y unos derechos que deben ser respetados por todos los demás, y que se convierten en la firma de quién somos y en el pilar sobre el que nos sustentamos.

Si haces o dices cosas que pueden agredir a los principios de algún compañero, vulneras su honor, afectando su imagen pública, lo que posiblemente haga que él se sienta mal. Pero realmente, eso no debería dañar su honor, porque el único que puede hacer que su honor desaparezca es uno mismo, con sus palabras o con sus actos, traicionándose a sí mismo. En ocasiones los deportistas hacen trampas para ganar, y cuando son pillados pierden su honor. En cambio los deportistas que mantienen un alto sentido del honor, siempre respetan y son respetados, hacen lo posible por mejorar y ser virtuosos siguiendo las reglas que se le imponen desde la sociedad, y las que se autoimpone él mismo.

Cuando estés en el tatami esfuérzate, sé respetuoso, ayuda a los demás, etc. Intenta que lo que haces en todo momento este acorde con los objetivos que te has planteado y proyecta así la imagen de alguien honorable. “Trabaja duro para mantener tu honor como te mereces”, así valdrás más como persona.

Carlos Montero.

SINCERIDAD

La sinceridad tiene que ver con lo que dices y con lo que haces. En definitiva tiene que ver con quién eres. Eres sincero cuando dices siempre la verdad, no mientes y expresas tu opinión independientemente de que se espere otra cosa de ti. Eres sincero cuando actúas siendo tú mismo, sin intentar parecer lo que no eres.

Si eres sincero con tus compañeros de judo, conseguirás que te valoren, y que quieran contar contigo para mejorar sus técnicas. Además, será más fácil que ellos quieran ayudarte a ti a mejorar las tuyas, porque siempre es más fácil ayudar a alguien del que estás seguro que no te engaña. Sé sincero a la hora de entrenar, sin engañarte, y busca en ti la responsabilidad cuando algo no te salga bien, evitando mirar a los demás como responsables. La forma de hacer judo es el espejo de cómo eres, de modo que se sincero e intenta cada día las técnicas que te gustan, las que reflejan quién eres.

Por ello, y aunque a veces sea doloroso o difícil, di siempre la verdad y actúa sin fingir. Así lograrás ser mejor judoca y sobre todo; mejor persona.

Carlos Montero.

LA MODESTIA

Un judoca puede realizar bien o mal las técnicas, puede ser fuerte o más débil, puede ser rápido o menos rápido, inteligente o algo más limitado a la hora de solucionar problemas o de entender las explicaciones, pero sean cuales sean sus cualidades, debe ser modesto. y … ¿Qué significa esto? Pues que debe tener la capacidad de comprender que todos, incluido él mismo, tienen limitaciones, y que aún los mejores siempre pueden mejorar, sin alardear de lo buenos que son o lo bien que hacen las cosas.

Lo importante es sentirse buen judoka, confiar en tus posibilidades, mejorar cada día, pero siempre recordando que aún se puede progresar y sobre todo demostrando con tu comportamiento humilde que no eres un fanfarrón que está constantemente presumiendo de lo que tienes o lo perfecto que eres. Si eres modesto es más fácil que tus compis, familiares y profesores valoren tus cualidades y te quieran como eres.

Animo judocas, trabajad esta cualidad que seguro os ayudará a ser mejores personas y deportistas.

Carlos Montero.

RESPETO

Consiste en aceptar que todos somos diferentes, de manera que lo que hacen y dicen los demás sea tenido en cuenta con el fin de no herirles con lo que hacemos y decimos nosotros. El respeto es una parte fundamental en nuestro deporte, ya que el judo proviene de Japón, donde la sociedad se rige por unos códigos mucho más estrictos que los occidentales. El saludo que realizan los japonenses en todos sitios es una señal de respeto, y es igual que el que realizamos los judocas al entrar al tatami y al salir, al empezar y al terminar de practicar con nuestros compis, al empezar y al terminar las clases de judo, al despedirte de tu profesor, etc. Es una constante muestra de respeto y agradecimiento a la gente con la que practicas y al lugar donde lo haces.

Sentirte respetado hará que te sientas bien con tu grupo de entrenamiento, lo cual facilitará tu progreso. Si tus compañeros sienten lo mismo, estarán siempre dispuestos a ayudarte con una sonrisa. Pero el respeto no es sólo para las clases de judo, los judocas son respetuosos dentro y fuera del tatami, dando las buenas tardes al entrar en una tienda, contestando correctamente a los mayores, haciendo caso de lo que dicen los padres, cediendo el sitio al señor mayor en el autobús, o ayudando a la vecina a subir las bolsas de la compra en el portal.

Ser respetuoso es ser mejor judoca y mejor persona. En judo el respeto no es una opción… es la única opción.

Carlos Montero.

CONTROL DE SI MISMO

Uno de los valores que se transmiten en el judo es el “control de sí mismo”. En este deporte te divertirás luchando con otros, pero siempre siguiendo unas normas que hacen que puedas pasarlo bien sin riesgos.

Los judocas sabemos perfectamente controlar nuestros movimientos cuando nuestro compañero nos ayuda y también cuando se opone. Estamos acostumbrados a luchar con otros respetando unas normas y pensando siempre en no hacer daño.

Este entrenamiento hace que seas cada vez mejor, controlando cada uno de tus actos y de tus emociones. Cuando te enfadas porque algo no te sale bien, o oprque el rival te ha vencido, sólo puedes ir a peor. Mientras si consigues concentrarte en lo que tienes que hacer, y controlar tus impulsos, es más fácil que logres tus objetivos.

Practica judo y cada vez tendrás mayor “control de ti mismo” dentro y fuera del tatami.

Felicidades por ser judoca.

Carlos Montero.

AMISTAD

La práctica del judo implica también una formación en el aprendizaje de normas que acabarán constituyendo tu código de conducta

“La idea de considerar a los demás como enemigos no puede ser más que una locura y causa de regresión”. (Máxima de Jigoro Kano.)

Tus compañeros de judo deben ser amigos tuyos. Ayúdales siempre que puedas, ellos lo hacen cuando practican contigo.